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Las tardes con Ana Mari

  ANA MARI- Hoy tenemos con nosotros a Beatriz. Beatriz es una chica de 21 años que quiere contarnos su vida como esclava por amor. Vaya por delante que todos aquí rechazamos su elección, pero necesitamos saber por qué ella ha elegido este camino, y cómo podemos ayudarla para reconsiderar su situación y ganar su libertad. BEATRIZ- Gracias, Ana Mari, por recibirme en tu programa. Me llamo Beatriz y soy una chica poco inteligente y con una personalidad débil... que tuve la suerte de conocer a una persona extraordinaria, mi ama, que me ha tomado bajo su protección y me da su amor. Ella solo acepta mi amor si le ofrezco todo mi ser, mi obediencia... Y yo soy muy feliz aceptando el amor que me da a cambio. Ella me exige, y yo hago todo lo posible por complacerla. Yo nunca le exijo nada y soy feliz con todo lo que quiere darme. ANA MARI- Así que tú eres una mujer, que es esclava de otra mujer... ¿Es un tipo de relación lésbica? ¿Habrías aceptado ser la esclava de un hombre? BEATRIZ- Yo s...

Mi vida en el paraíso

  Llegué al paraíso con una buena edad, los catorce años recién cumplidos. A esa edad, fui apartado del mundo y recluido en un entorno de placer, amor y belleza prácticamente infinitos.   Esto sucedió por causa del amor de mi madre. Una buena madre solo desea la felicidad para su hijo. Mamá, que durante tres años tuvo que mantenerse, por necesidad económica, distanciada de mí (al cuidado de mi no muy querido padre), cuando me recuperó, decidió que yo viviera en el paraíso.   Mi padre me persiguió y, creo que, por amor propio, por maldad, logró desbaratar mi existencia en el paraíso. Esto pudo suceder debido a que las circunstancias objetivas no eran en todo favorables.     A finales de junio del año 14, mamá vino a la ciudad de Sevilla para llevarme con ella. Vivía en Madrid, donde se había comprado un apartamento. Yo acababa de terminar mi curso de secundaria y solo pensaba en volver con mamá. Yo adoraba a mamá porque mamá era una mamá perfecta: cariñosa, alegr...

Desaparecido

  Me llamo Carlos Ágreda, tengo 45 años, soy ingeniero de profesión y me preocupa la desaparición de mi hijo, del que hace meses que no sé nada. Mi hijo es un menor de edad, de catorce años, que se llama Luis Rodríguez. Es hijo de madre soltera, pero yo lo reconocí como hijo. Tengo otros tres hijos. Uno de mi primer matrimonio, anterior al nacimiento de Luis, y dos, niña y niño, de mi segundo y actual matrimonio. La última vez que vi a Luis fue a finales de junio, cuando acabó brillantemente su curso de enseñanza secundaria. Ese día, tras estar casi cuatro años ausente por motivos que nunca me explicó, su madre vino a recogerlo y llevarlo con ella, dijo que a Madrid. Ella y yo teníamos mala relación, y yo no quería que él se fuese con ella, pero insistió. Desde entonces han transcurrido cinco meses. Estamos en noviembre. Luis ha llamado a mi esposa actual, con la que mantuvo una buena relación en los tres años que vivió con nosotros, tres veces: en julio, en septiembre y en octubre...

El marido de Ali escribe

  Soy el marido de Ali, el corderito, y escribo mi historia desde el amor y la obediencia, siguiendo el deseo de Sara, la mujer que amo. He cumplido dieciocho años, lo que hace cesar la mayor parte de las demandas legales interpuestas por mi padre a fin de apartarme de la mujer que amo, Sara. Ali y Marian son abogadas, y lograron resistir los intentos de mi padre de ponerme bajo custodia judicial, alegando que me encontraba psicológicamente sometido, objeto de un trastorno. Mi historia comienza a suceder cuando tengo catorce años y soy invitado a un evento de la empresa en que trabajaban mis padres. Allí, el entonces marido de Sara, gustaba de codearse con las familias de sus empleados. Su bellísima esposa, Sara, gustaba de moverse entre aquellas familias. Lo habían hecho en un amplio jardín, con barbacoas y todo eso. Yo me aburría un poco, cuando aquella mujer se acercó a mí, y me trató con la simpatía habitual de una elegante anfitriona con un niño modoso de catorce años. Pero pe...

La más guapa del colegio

  Bueno, chico, tú me dirás... Anoche no podía dormir, pensaba en lo que me dijiste... Hay unos que me miran, que me dicen cosas... Sí, el gordito me lo ha dicho. Que hasta te han tocado el culo... Yo empiezo a creer que tiene razón... Y yo también tengo razón. Yo te he protegido todo este tiempo, si dejo de protegerte, ya te agarrarán los otros. El gordito quiere ser un poco tu eunuco. Él vigilaría que nadie se metiera contigo y si pasa algo, voy yo y lo arreglo a zambombazos... Y de los curas no te preocupes, que de eso me encargo yo también... ¿Qué es lo que quieres hacerme? ¡Otra vez! Ya te lo dije: te trataré como si fueras mi novia. No te haré daño. No te... No te haré daño. Solo besos y abrazarte. Pero eso no se lo tienes que decir a nadie, eh. Ni al gordito ni a nadie. Lo que yo te haga, entre tú y yo. Es que yo no sabía nada de esas cosas... Has vivido muy mimado por tu madre. Y ahora te mandan aquí. Eso, por lo que me contaste, fue cosa del novio de tu madre, el mandarte ...

Abuso sexual

  Todo eso sucedió hace diez años. Yo era un niño y fui abusado sexualmente en el entorno familiar. Es imposible hablar de esto sin especificar semejante situación.   Tantas personas jóvenes que sufren. Trato de entender esas circunstancias. No pido que nadie entienda las mías.   Me da vergüenza hablar de ello. Porque no tengo derecho, no tengo derecho a hablar de ello.   Aún no había cumplido los catorce años cuando mi madre me violó. Pero nos amábamos, ¿cómo excusarlo? Quizá porque se daban circunstancias especiales.   Mi padre me decía que mamá estaba un poco loca. A mí me parecía que estaba muy sola, y que me necesitaba mucho. Yo tenía que estar con ella.   Cuando mi abuelo murió, mamá y yo quedamos en la más absoluta precariedad. No teníamos ni dónde vivir. La abuela perdió la cordura, unos parientes la recogieron y se la llevaron a su pueblo, después la mandaron a una residencia. No había más parientes. Mamá no tenía nada: era una mujer joven, pobre, ...

Ali y sus nuevas amigas

  SARA- Te presento a Ali... Es la primera de mis amigas que te presento porque ella es... un poco la última en unirse a nuestro pequeño club femenino. Ali siempre busca al hombre ideal... y hoy lo ha encontrado, porque te tiene delante... Pero el problema para Ali es que, aparte de que tú tienes solo 16 preciosos años... me perteneces a mí... luego no puedes ser su futuro esposo... el hombre que la hará feliz... ALI- Dios santo... es verdad... eres precioso... mmm... KRIS- Así... tu mano entre las mías... así... tus genitales son bonitos, no te avergüences de ellos SARA- Y ésta es Kris... nuestra vampiresa... supuestamente veterana de todo tipo de aventuras sexuales. Bellísima mujer madura... que ya tiene experiencia con jovencitos... KRIS- Bueno, nunca había tocado y besado... a un chico de dieciséis años desnudo... SARA- Bueno... quizá sí de dieciocho... KRIS- Con dieciséis... corderito precioso... eres menor de edad, luego... MARIAN- Con 16 años, legalmente, un chico puede dar ...